Daniel Moore Merino:
La España de ayer y de hoy
Vine de Chile, a comienzos de los años 60, en pleno franquismo, a doctorarme en Derecho en la Universidad de Madrid. Eran los tiempos en que Fidel comenzaba su largo reinado y llamaba a transformar la Cordillera de Los Andes en la Sierra Maestra de América Latina y Che Guevara, para no ser menos, llamaba a crear dos, tres, muchos Vietnam,
(como si al mundo no le bastase ya con uno!En tiempos en que todo español nacía para abogado, cura, monja o militar, abundaban los conventos, monasterios y seminarios, los cuarteles y regimientos, donde hacian nata, multiplicándose como maleza, los cursas, monjas, diáconos, abades, monaguillos, lazarillos, capellanes, sacristanes y soldados. Miles de jóvenes, aunque fuesen ateos o pacifistas, preferían coger el hábito o vestir el uniforme militar antes que morirse de hambre. España exportaba curas a evangelizar al Tercer Mundo, exportaba mujeres como obreras téxtiles a Australia y obreros a la Europa del Plan Marshall, sedienta de mano de obra mediterránea y barata.
La Iglesia Católica, fiel aliada de Franco, expresaba su enfermiza obsesión sexual agazapada en las alcobas, contro-lando los genitales de los españoles. Parejas de enamorados, sorprendidos, por la Guardia Civil o por los inefables serenos, o nocheros, acariciándose en un parque o en un coche, incurrían en grave delito, penado con insultos y multas, y hasta quizás con cárcel o excomunión,
(sobre todo si eran homosexuales!En esos años el "Opus Dei" salía a conquistar el mundo desde la Universidad "Libre" de Navarra, sin imaginarse que un día llegaría a tener un Papa adicto, un Santo propio (San Escrivá de Balaguer), una mayoría en la burocracia vaticana, Ministros en varios gobiernos y una vasta red multinacional.
La prostitución estaba prohibida, pero estas sufridas trabaja-doras horizontales no cesaban de multiplicarse debido a la pobreza y la creciente demanda, entre otros, de los soldados yankis apostados en bases militares como Zaragoza, Torrejón, Rota y otras. No fueron pocos los que se volvieron a USA llevándose a algunas de ellas, al parecer, por ser mejores dueñas de casa que las liberadas hembras de Nueva York o de Atlanta.
Las "vías nacionales" de la Madre Patria España eran tortuosos senderos por donde circulaban destaralados camiones, crujientes autobuses y coches de viejos modelos disputando la carretera con burros bíblicos, rebaños de ovejas y sufridas bes-tias que tiraban de pesados carruajes. Carreteras que no tenían inclinación en las curvas,
(como si Franco también hubiese prohibido la vigencia en España de la británica Ley de Newton!Mientras perseguía a los izquierdistas, el gallego Franco - para llevarle la contra a los yankis - le vendía al costo al gallego Fidel desde buses Pegaso hasta vinos, jamones, horchata y turrón!
(No hay bloqueo que impida la solidaridad gallega! En agradecimiento, el Comandante en Jefe decretó duelo nacional a la muerte del Caudillo.
Me sorprendió lo diminuto que era Franco. Se espera que los dictadores sean grandes como Perón, Pinochet o Fidel, aunque por alguna extraña razón, suelen ser pequeños como Napoleón, Hitler, Stalin, Mussolini, Ceaucescu, Honecker, Fujimori, Teng Siao Ping, Pol Pot o Haile Selasie, el minúsculo "León de Judá".
Las corridas de toros , prohibidas en mi Chile natal desde 1824, ritual tan propio del carácter hispano, me provocaron rechazo y fascinación, sobre todo al descubrir que los españoles iban a la plaza,
(no tanto a ver matar al toro sino a ver si el toro ensartaba al matador!La limpieza era una virtud practicada en los hogares, por pobres que fueran, pero no en los lugares públicos. Recuerdo la suciedad de las playas, en especial los días lunes, de los bares y sobre todo de los servicios y lavabos públicos.
Aquella España de los 60 no estaba del todo cicatrizada de las mil llagas, traumas y heridas de la guerra civil, cuyas barba-ridades cuesta creerlas, como en Ronda, por ejemplo, donde los republicanos, por ahorrar balas, despeñaban vivos, desde lo alto, a curas, monjas y falangistas, para ser pagados después con la misma moneda hacia el final de la tragedia.
Viví dos años en el "Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe", más conocido por los madrileños como el "Indian College" ya que la mayoría eramos estudiantes "sudacas". Para nosotros era una especie de Convento, con misa diaria, con el ABC como único periódico, con el Padre Benito como guardián de nuestra almas y genitales y la prohibición de llevar chicas a nuestras habitaciones.
Estas fueron algunas de las cosas que más me sorprendieron o chocaron en aquella España clerical y medioeval, autoritaria, machista, atrasada y aislada, por lo cual, para los europeos,
("Europa terminaba en Los Pirineos!".En suma, no era para sentirse muy orgulloso de esa España saudita y como "sudacas" nos lamentábamos que Colón hubiese extraviado su ruta a la India y de no haber sido Indoamérica colonizada, en cambio, por la Fé y la espada de los Drake, los Nelson o los Lord Cochrane en vez de los Almagro, los Pizarro y los Cortés!
La España de hoy
Volví a España este verano, después de más de 30 años de ausencia, para constatar de que es otro país, a años-luz del que yo conocí.
Ya no se ven rebaños de curas, monjas ni militares. En esta España, próspera, laica y democrática escasean las vocaciones y los jóvenes rehuyen la sotana y el Servicio Militar.
(España ya no exporta curas, mujeres, ni mano de obra barata!Ya no es delito amarse y el sexo perdió su caracter obsesivo, para preocupación del Vaticano que aún hoy, al filo del nuevo siglo, se opone a todo: al sexo, al sacerdocio femenino, a la homosexualidad (aunque muchos curas y monjas lo son), al aborto, al divorcio, a la píldora y al condón!
Si se condena el aborto con mayor razón debería condenarse al masturbador por delito de genocidio, ya que en cada eyaculación expulsa a la muerte, con premeditación, placer y alevosía, a millones de inocentes espermatozoides!
Se acabaron los serenos y las mujeres se sacaron sus negros atuendos, superaron su musulmana docilidad y compiten con los hombres en todos los campos sin perder su femeneidad.
Las carreteras ya no son los senderos de antaño y existe una buena infraestructura física, modernos buses y rápidos trenes. Con la Expo Sevilla 1992 y las Olimpíadas de Barcelona, España demonstró tener buena capacidad organizativa.
Otro indicador certero del nivel de desarrollo de un país lo constituye el grado de limpieza. Si antes las playas, bares y ser-vicios eran sucios, hoy son casi un espejo, hasta en Andalucía.
En lo político, la transición a la democracia, en un país con poca tradición democrática, ha sido exitosa, en especial gracias al Rey, a los Suarez, a los Gonzalez y aún a los Fraga y los Carrillo y pese a primates como los Tejero y los Blas Piñar; la ETA, los Conde y los Roldán!
Aspectos que chocan o cosas que faltan
en la España actual
Aunque la mayoría de los cambios que se observan son positivos, a mi juicio, no dejan de opacar la buena imagen de España, aspectos tales como:
1. Un turismo masivo, que si bién ha oxigenado la economía ibérica, lo ha hecho al precio de plastificar, iluminar y pavimen-tar hasta las arenas de las bellas playas mediterráneas;
2. Una creciente "norteamericanización" de la vida cotidiana y la cultura. Está bien asimilar lo bueno que aporta USA pero no lo malo y vulgar que exporta al mundo como la "Mac Donaldi-zación" (comida basura) de la gastronomía hispana;
3. Persiste la dificil coexistencia con los gitanos, aunque estos llevan siglos en España, y ha crecido la xenofobia, en especial, contra negros y moros, así como la corrupción y el creciente consumo de drogas, fenómenos generales a toda Europa, de Lisboa a los Urales.
4. En los países pobres, o en aquellos, como España, que dejaron hace poco de serlo, existe el complejo social de que la bicicleta es sinónimo de pobreza y el coche de riqueza.
Esto podría explicar que los españoles (y los latinoamericanos) usemos el coche hasta para ir al estanco de la esquina.
Dado los escasos ciclistas españoles que se ven, pareciera que Induráin y Olano son de los pocos valientes que se atreven a desafiar este arraigado complejo social.
Hasta Fernando Savater, tan lúcido, irreverente y no convencional en muchos aspectos, olvida mencionar la bicicleta - medio de transporte rápido, barato, saludable y no contami-nante - a la hora de proponer alternativas de transporte urbano en las atochadas, estresadas y contaminadas urbes hispanas (Vivir mejor con menos, Edit. Aguilar : Madrid, 1997). Basta pasearse por ciudades holandesas, alemanas o escandinavas para constatar que hasta los viejos disfrutan de la bicicleta. Quien visite Estocolmo, por ejemplo, podrá ver en bicicleta a Ministros, a Rectores, Parlamentarios, Jueces, Alcaldes y todo quien pueda pedalear, hombres y mujeres, chicos y grandes, usando los bici-carriles.
)Quién será el primer Alcalde en construir bici-carriles en España?Lo paradójico es que en nuestros países, latinos y católicos, se use tan poco la bicicleta mientras gastamos muchas horas en los gimnasios y mucho dinero en las mil magias y pomadas que nos venden los narco adelgazantes, quienes engordan sus bolsillos explotando la angustia que nos crea la TV al exhibir cuerpos esculturales imposibles!
5. Los españoles, en general, tienen "cultura alcohólica" pero suelen perderla sentados al volante.
(Que el vehículo requiera bencina para arrancar no significa que el chofer requiera alcohol para manejar! (La ETA es asesina, pero el alcohol al volante lo es más!En Escandinavia, quién sea sorprendido manejando en estado de ebriedad, aunque sea el Rey, arriezga cárcel y perder la licen-cia de conducir.
6. Prohibir (durante parte del día) el tránsito de vehículos y motos en el casco antiguo de ciudades y pueblos históricos como Salamanca, Toledo, Trujillo, Santiago, los "pueblos blancos" de Andalucía , etc.
Ello no solo mejoraría la calidad de vida de sus habitantes, sino que además ayudaría a conservar las joyas arquitectónicas y atraería mayor turismo civilizado.
7. Cuando el español es ya el segundo idioma internacional, sin que la comunidad de países de habla hispana haga mucho por apoyarlo, es hora que esos países asuman en serio esta tarea creando una red de Colegios Hispanoamericanos en las principales ciudades del mundo.
Tal como existen, desde hace tiempo, los colegios Alliance Française, los Deutsche Schule y los Goethe Institut, las Scuola Italiana y, por supuesto, la amplia red mundial de colegios ingleses y norteamericanos.
8.Una iniciativa complementaria de la anterior sería la creación de una red mundial de "Casas de Cultura Hispanoamericana". La creación de los Instituto Cervantes fue un paso en ese sentido pero insuficiente.
9. Cuando miles de televidentes en el mundo entero desearían que la TVE fuese un buen canal internacional de cultura hispana, constatan que de "internacional" tiene muy poco y que llega a ser, en las horas de mayor sintonía, de una vulgaridad y provincianismo lamentables.
Los españoles, orgullosos de ser ahora reconocidos como europeos, miran a los hispanoamericanos con cierto paterna-lismo, como parientes pobres, a medio camino entre la barbarie y la civilización.
Si nos tomaran en serio, más allá de la retórica oficial, se podría construir una dinámica Comunidad de Países Hispano-americanos, más poderosa que la Commonwealth inglesa, que Francia y sus ex colonias, que Alemania y su orbita del Este eurpeo, etc.
Esperemos que las Cumbres anuales de los Países Ibero-americanos superen la retórica y asuman en serio estos y otros desafíos.
El ingreso de España en la UE corrió definitivamente las fronteras de Europa al Mediterráneo y ya nadie desprecia a una España democrática, activa y presente en la política europea e internacional.
En suma, como hispanoamericanos nos sentimos orgullosos de ser hijos de España y no de la rubia Albión, la que haría muy bien ahora, después de Hong Kong, de devolver Gibraltar y Las Malvinas a sus legítimos propietarios, superando así, con estilo, sus nostalgias imperiales.
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